El formato 360º ha pasado de ser una curiosidad tecnológica a una herramienta habitual en turismo, inmobiliaria y eventos, gracias a la mejora en resolución de las cámaras panorámicas.
Cómo decidir si tu proyecto necesita 360º
Si el objetivo es que el usuario "sienta" que está en el lugar y pueda explorarlo con libertad, el 360º aporta un valor que el vídeo o la fotografía convencional no pueden igualar.
Si el objetivo es una narrativa dirigida y editada, el vídeo tradicional suele ser más efectivo. En muchos proyectos combinamos ambos formatos.